Sistemas de bandejas portacables

Definición de la compatibilidad electromagnética (CEM)

En los últimos años ha aumentado continuamente la utilización de conexiones electrónicas. Ya sea en instalaciones industriales, medicina, hogar, instalaciones de telecomunicaciones, vehículos de motor o instalaciones eléctricas de edificios, en todas partes nos encontramos con potentes aparatos eléctricos e instalaciones que se conectan con cada vez más corriente, llegan a alcances de radio más elevados y pueden trasportar más energía en menos espacio.

Ahora bien, con el empleo de la tecnología más moderna, aumenta también la complejidad de las aplicaciones. Como consecuencia se puedan originar con mayor frecuencia perturbaciones magnéticas (fallos electromagnéticos) de partes de la instalación y cables, que causan daños y pérdidas económicas.

Aquí se habla de la compatibilidad electromagnética CEM:
La compatibilidad electromagnética CEM es la capacidad de un dispositivo eléctrico para funcionar de forma satisfactoria en un entorno electromagnético, sin influir de una forma inadmisible en este entorno, al que también pertenecen otros equipos (VDE 0870 -1). Por regla general, la compatibilidad electromagnética se recoge en la Directiva CEM 2004/108/CE. Esto significa que las instalaciones eléctricas como fuente de avería emiten interferencias electromagnéticas (emisión) que se incorporan de otros dispositivos que funcionan como receptores (dispositivo perturbado). Con ello un aparato perturbado puede resultar dañado en su función, lo que en el peor de los casos puede ocasionar un fallo general y pérdidas económicas. Las averías pueden aparecer tanto relacionados con la línea como mediante ondas electromagnéticas.